Oficio de producto · Mayo 2026
Cinco arreglos poco glamorosos que cambiaron un flujo.
El mejor trabajo de producto suele ser menos dramático que la historia que contamos sobre él.
En un proceso de creación de cuenta, la finalización mejoró 24%. No fue por un rediseño heroico. Encontramos cinco lugares donde el producto pedía confianza antes de haberse explicado.
1. Nombra lo que la gente está viendo.
Una etiqueta que tiene sentido para el equipo puede ser desconocida para todos los demás. Usamos el lenguaje que la gente ya tenía para esa información.
2. Explica por qué antes de pedir.
Un número de teléfono no es una petición neutral. Una explicación breve y directa eliminó una duda que detenía a la gente.
3. Haz que el botón describa la acción.
“Continuar” esconde la consecuencia. Una etiqueta que explica lo que sigue da seguridad para avanzar.
4. Mueve lo no esencial.
Algunas tareas importaban, pero no en el primer minuto. Dejamos de pedirlas antes de que la persona recibiera valor.
5. Trata errores como conversación.
Un error debe responder qué pasó, por qué pasó cuando ayuda, y qué hacer ahora.