Caso de producto · 9 / 13
Check-in, cambios y el carrito, en un quiosco
Nota de producto. Se omiten organizaciones, fechas, datos privados y detalles de implementación.

El problema y las decisiones
Dirigí el rediseño de la aplicación y de las máquinas del aeropuerto para cuatro cosas que la gente hace con prisa: facturar, mirar tu viaje, cambiar un vuelo y comprar los extras que van con el asiento.
Un quiosco es un sitio implacable para diseñar. Hay cola detrás, no hay un teclado en el que confíen y no hay segundo intento: si la pantalla no se entiende, la persona se va al mostrador, que es justo el coste que el autoservicio existía para ahorrar.
Facturar se hizo un 40% más rápido y más gente terminó de comprar los extras. Además le dejé al equipo una forma de enseñar dos versiones a dos grupos y quedarse con la que funciona, para que la siguiente decisión no hubiera que discutirla por opinión.
Con qué
Qué puse yo
Lo que aprendí
El autoservicio sólo lo es si la persona termina. Cada pantalla que manda a alguien a un mostrador es una función que no llegó a existir.